La UE mira al futuro de su e-Commerce tras el Brexit a través de alianzas con México y Canadá

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El año 2016 trajo consigo dos noticias inesperadas que han obligado a Europa a repensar todas sus estrategias a largo plazo. En junio, contra todo pronóstico, un 51’9% de los votantes de Reino Unido apoyó el abandono del club comunitario, tras 44 años de relación privilegiada con el continente. En noviembre, también desafiando a los oráculos, EEUU elegía a Donald Trump como presidente para iniciar un camino incierto hacia el proteccionismo económico y la ruptura de alianzas tradicionales.

Un año después, ambas noticias siguen ocupando portadas ya que sus repercusiones, tanto en el plano político como comercial, prometen cambiar sustancialmente nuestro futuro inmediato. Bruselas y Londres están embarcadas en una espinosa negociación de divorcio marcada por un plazo límite de menos de dos años. Entre tanto, Trump ha enterrado los tratados comerciales con Europa y el sudeste asiático y ha puesto en duda el futuro de su acuerdo con sus vecinos.

Nuevos escenarios, nuevas oportunidades

Después de la elección de Trump y de su anuncio de que EEUU se retiraría de las negociaciones del Acuerdo Comercial Transatlántico -más conocido por sus siglas, TTIP-, la Unión Europea ha activado de forma inmediata sus contactos con otros mercados. En los últimos meses, ha puesto en marcha, no sin dificultades, tratados bilaterales con Canadá y Japón, ha conseguido avances en su negociación con Mercosur y ha redoblado su ofensiva con otros socios potenciales.

Entre los países interesados en firmar acuerdos con la UE, destacan varios damnificados por las políticas proteccionistas del nuevo inquilino de la Casa Blanca. México, que junto a Canadá, está siendo forzado por Washington a renegociar a la baja el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, es un ejemplo claro. Malasia, Singapur y Australia, que han visto como EEUU abandonaba el Acuerdo Comercial Transpacífico, son los siguientes en buscar nuevos intercambios.

Bruselas no sólo está interesada en aprovechar los huecos estratégicos de la política internacional de Trump y su apuesta por reindustrializar el país y revertir las balanzas comerciales. Aclamada como adalid del libre comercio, la UE busca nuevos aliados económicos para suplir el hueco que dejará inevitablemente Reino Unido en marzo de 2019. A partir de esa fecha, haya o no acuerdo con Londres, la Unión perderá a su puntal financiero y al líder del e-Commerce continental.

México y Canadá, en busca de mejores condiciones

Mientras Washington ha puesto sobre la mesa un posible acuerdo económico con Reino Unido que alivie su soledad comercial, continúa su ofensiva regional para corregir lo que su presidente califica como “una treta para que Canadá y México se enriquezcan a nuestra costa”. En lo que respecta al negocio digital, en cambio, EEUU apuesta por reducir aranceles y ha propuesto elevar el tope para importaciones libres de tasas para pedidos de hasta los 800 dólares.

Esta medida, respaldada por un gigante del e-Commerce como eBay, ha encontrado el rechazo de los representantes canadienses y mexicanos, que lo consideran una forma de reducir su mercado en EEUU abriendo la veda a la entrada de terceros países con los que no podrán competir. Una vez marcado el camino con Canadá, la UE busca ofrecerse a México como un socio comercial más fiable que su vecino del norte, a cambio de acceder al mayor mercado digital hispanohablante.

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